Estas líneas en pantalla

cafe-madrid-tv

En el transcurso de las próximas semanas, la televisión pública de México (SDP) estrenará Café desde Madrid TV, una prolongación de los párrafos y dibujos de esta columna en pantalla. Se trata de una producción del gran Miguel Andrade que garantiza por la elevada calidad de sus trabajos un nivel de excelencia visual a través del lente genial del cámara Noah Shae, que parece tocar la batería del jazz con cada paneo y cada traveling de su lente. Serán trece capítulos de la primera temporada que podrán verse aquí en España y el mundo entero a través del internet y de la ancha red de contagios en las redes sociales, en cuanto se corra e chisme de que una columna de papel y tinta se vuelve proyección palpable de pantallas.

Caminaremos por el parque de El Retiro desvelando su microhistoria y la biografía de algunos árboles, recitaremos párrafos de grandeza desde la cátedra de Nebrija en la Universidad de Alcalá e iremos de la mano de los fantasmas de Lope de Vega, Miguel de Cervantes Saavedra, Francisco de Quevedo en el entrañable Barrio de las Letras del viejo foro del oso y el madroño. Por allí desfilarán los grandes escritores mexicanos del pretérito que fincaron raíces en Madrid a través de la conversación con Pablo de Raphael, agregado cultural de México en España y hablaremos de la importancia y dinamismo de este propio diario en charla con su director Antonio Caño, the one and only Juan Cruz, el brillante Bernardo Ruiz que dirige todo lo digital y mi comandante Vicente Olaya, que cuadricula las páginas de la biografía diaria de Madrid en las páginas del periódico.

Café de Madrid TV también dedica un capítulo al mundo del jazz que cabe entre los muchos mundos de una ciudad que no duerme y que además reúne en su seno a todos los palos del flamenco y casi todos los ritmos del mundo. Por lo mismo, estaremos de manteles largos en Casa Salvador hablando de música con el enciclopédico Jesús Ruiz Mantilla y partiremos plaza con Rubén Amón en pleno ruedo de Las Ventas; no faltará una tertulia improvisada en las sombras del bar Chicote con el documentalista Luis Mancha y la visita obligatoria al inmenso santuario de Santiago Bernabéu para rendirle tributo a los mexicanos que también le han dado honor y gloria a la camiseta blanca de Chamartín.

Esperemos con aplausos la llegada de un programa ameno, enemigo de la aburrición y el tedio, que confirma las muchas posibilidades y potencialidades de la crónica: ese género del periodismo dinámico que nos permite pensar andando y soñar desde la navegación en poltrona. Pura prosa con prisa o, como dice Juan Villoro, literatura bajo presión que, por lo visto, además de leerse también se lee.

Leer en El País

Show Buttons
Hide Buttons